Dolor de pierna

¿Qué es el dolor de pierna?

El dolor de pierna es un dolor común, puede variar su intensidad y gravedad, y la causa misma partiendo de una molestia leve que aparece y desaparece, hasta un dolor tan fuerte que dificulte conciliar el sueño, caminar o realizar actividades simples de la vida cotidiana.

Posibles causas del dolor de pierna

1 Sobrecarga muscular

Cuádriceps, isquiotibiales, bíceps femoral, aductores, abductores, psoas-iliaco, tibial anterior-posterior, peroneos, gemelos, sóleo etc. Se produce por sobreexcitación del músculo, cuando practicamos ejercicios que exponen a nuestros músculos a repeticiones prolongadas. Se traduce en la contracción involuntaria y continua de las fibras musculares. Los principales efectos son el dolor y la pesadez de los músculos, también puede afectar a las articulaciones y reducir la movilidad de las piernas.

3 Trombosis

Es una afección producida cuando se forma un coágulo sanguíneo en una vena que se encuentra, sobre todo, en las venas grandes de la parte inferior de la pierna y el muslo. La mayoría de los casos se dan en personas de más de 60 años, pero pueden presentarlas personas más jóvenes.

2 Problemas con la circulación tanto sanguínea como linfática

Pueden ser leves o graves. La sangre debe circular fluida a través de todo el organismo para llevar oxígeno y sustancias nutritivas a las células, eliminar los deshechos y el dióxido de carbono de los tejidos. Un problema en la circulación tanto sanguínea como linfática puede originar retención de líquidos, trastornos y edemas en el tejido muscular y la piel debido a su pobre oxigenación, la cual manifiesta una textura más dura y condensada; uno de los síntomas suele ser la aparición de marcas por presión ya sea de los calcetines o pantalones, las cuales tardan mucho en desaparecer, ese tipo de marcas se denominan fóveas.

Suele ser común con edad avanzada, personas que trabajan largo tiempo de pie y tras operaciones donde se ven afectados los ganglios linfáticos.

Se ha demostrado que la fisioterapia y en concreto las técnicas de drenaje sanguíneo y drenaje linfático son muy beneficiosos en estos casos.

4 Neuralgias (nervio femoral y ciático mayormente)

Son dolores repentinos, agudos y punzantes y coinciden con la trayectoria de un nervio. Pueden ser de dolor constante o no. Tipos:

Ciática

Es una afección al nervio ciático. Comienza en la región lumbar, recorre la zona posterior de la pierna y puede llegar hasta la planta del pie. Es secundaria a otros problemas de salud, como la hernia de disco en las vértebras lumbares, síndrome piramidal, estenosis raquídea, lesión o fractura de la pelvis y compresiones del nervio por los osteofitos de las artrosis lumbares y pélvicas. La intensidad del dolor es variable, desde hormigueos leves hasta intensas sensaciones punzantes. Suele comenzar de manera lenta y empeora después de parar o sentarse, al doblar el pie hacia adentro o abajo, dificulta el poder doblarse hacia delante o hacia atrás, y puede producir pérdida de sensibilidad, entumecimiento u hormigeo.

Femoral

Es una pérdida de sensibilidad en la parte anterior de la pierna debido al daño del nervio. Si se identifica el problema con rapidez, es posible la recuperación completa. Suele generar sensación de parestesia fuerte acompañado de un dolor no muy fuerte. Puede deberse a una compresión del mismo por el músculo iliaco o la musculatura del cuádriceps. Es poco común.

5 Roturas fibrilares

Se producen por una elongación excesiva del músculo, una contracción muy brusca, una acumulación de tensión alta o por un esfuerzo que supera la capacidad de la persona. Los músculos más frecuentemente afectados son los gemelos. Se presenta con un dolor repentino e intenso, denominado “signo de la pedrada” ya que es como si te pegaran con una piedra en la zona afectada, hematomas causados por la rotura de los vasos sanguíneos adyacentes, bloqueos del movimiento a causa de la contracción de los músculos anexos, pérdida de fuerza y ocasionar intenso dolor, mareos y sudor frío.

Es una lesión frecuente en la práctica deportiva y también, en oposición, en personas sedentarias que sufren un esfuerzo brusco.

Se recomienda la corroboración del diagnóstico con el uso del ecógrafo y así poder realizar un seguimiento fiable.

7 Tenosinovitis de los músculos peroneos y tibiales

Tanto en la zona anterior como posterior de la tibia y el peroné pueden ser susceptibles de originarse una tendinitis por la sobrecarga de los músculos peroneos y tibiales anterior y posterior.

Esta relacionados con un problema con la pisada y con la práctica de deportes donde predomina la carrera y el salto.

9 Tendinitis aquílea

El tendón que conecta la musculatura de los gemelos y el sóleo con el hueso calcáneo del talón. Se produce por sobrecarga de dicha musculatura, por un uso excesivo del pie, problemas en la pisada o en el alineamiento del hueso calcáneo con respecto a la pierna. Entre las personas más jóvenes, son casi siempre corredores o atletas.

11 Dolor referido de artrosis, bursitis o problemas en la cadera

Por otra parte la inflamación y desgaste tanto del cartílago como de las bursas de la cadera puede originar un dolor en la propia zona afectada y extenderse por la pierna, tanto en su parte anterior como posterior.

13 Problemas con la pisada

Es importante tener en cuenta cómo pisamos al andar o correr, con cualquiera que sea nuestra edad. En la mayoría de casos, una mala biomecánica en la pisada puede conllevar a un desequilibrio en la propiocepción postural y originar sobrecargas musculares y tendinosas en el resto del cuerpo por compensación, sobretodo de las piernas.

6 Roturas fibrilares

Se producen por una elongación excesiva del músculo, una contracción muy brusca, una acumulación de tensión alta o por un esfuerzo que supera la capacidad de la persona. Los músculos más frecuentemente afectados son los gemelos. Se presenta con un dolor repentino e intenso, denominado “signo de la pedrada” ya que es como si te pegaran con una piedra en la zona afectada, hematomas causados por la rotura de los vasos sanguíneos adyacentes, bloqueos del movimiento a causa de la contracción de los músculos anexos, pérdida de fuerza y ocasionar intenso dolor, mareos y sudor frío.

8 Tenosinovitis de los músculos isquiotibiales, bíceps femoral

Son tendones situados en la región superior y posterior del muslo. Son los tendones del músculo semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral.

Pueden llegar a hacerse crónicas. Están relacionados con el sobreuso, casi siempre con deportes en los que predomina la carrera.

10 Tendinitis del tendón rotuliano

También conocida como “la rodilla del saltador”, la tendinitis del tendón rotuliano es una inflamación o lesión del tendón rotuliano, una lesión producida por sobrecarga de los músculos del cuádriceps, movimientos repetidos que causan irritación o daño en los tejidos del propio tendón como consecuencia de impactos repetitivos como puede ocurrir al saltar.
Especialmente efectivo el tratamiento mediante electrolísis percutánea ecoguiada.

12 Dolor referido de la musculatura pelvi trocantérea

El dolor miofascial originado por los músculos glúteo mayor, medio y menor, conjunto con el músculo piramidal genera un dolor referido a la zona posterior y lateral de la pierna. Es comúnmente confundido con el dolor del nervio ciático ya que su recorrido es parecido pero las características del dolor son diferentes, por ello conviene acudir a un especialista para realizar un diagnóstico correcto, ya que el tratamiento es bastante diferente.

14 Fractura de fémur, tibia o peroné

Pueden producirse por distintas causas, desde fracturas por estrés, por una caída o un traumatismo menor cuando la persona sufre otra enfermedad que debilita sus huesos, como la osteoporosis.

15 Dolor por crecimiento

El dolor común durante la noche que los niños experimentan en sus piernas no es el resultado de una enfermedad o de otra afección y no necesita tratamiento del médico.
Sin embargo, para aliviar el dolor, es recomendable acudir a un especialista en fisioterapia.

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Tratamientos fisioterapéuticos para el dolor de pierna

Terapia manual osteopática

Son técnicas realizadas por nuestros especialistas. Con un impulso repentino y preciso a gran velocidad y fuerza. Con el efecto conseguido, conseguimos mejoras estructurales, en las partes dominadas por las articulaciones, como la rodilla. Disminución del dolor, y disminución del tono muscular.

Fisioterapia invasiva

Son el conjunto de técnicas en las que se usa una aguja sólida y que aplica el especialista de forma percutánea por medio de agentes físicos o inyectando fármacos en los tejidos musculoesqueléticos. El método de diagnóstico imprescindible y por excelencia, no invasivo, es la ecografía.

Diatermia

Está englobada dentro de las corrientes de alta frecuencia o radiofrecuencia. El objetivo es generar un aumento de temperatura en el organismo, produciendo un aumento de temperatura en los tejidos.

Ecografía

Ayuda a la fisioterapia invasiva a encontrar los puntos más afectados y de forma más clara y eficaz para que el especialista pinche o acceda al punto exacto del dolor, aliviando al paciente.

Posturología

La posturología es un método que actúa sobre las causas y no los efectos. Estudia los desequilibrios del sistema tónico postural. A partir de una visión global del cuerpo humano, y así corregirlo de forma permanente.

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