Dolor de tobillo

¿Qué es el dolor de tobillo?

La articulación del tobillo es la que une la pierna con el pie, mediante la sínfisis entre la tibia y el peroné de la pierna con el hueso astrágalo del pie. Es de crucial importancia para el buen estado de todos los movimientos que realicemos en posición de bipedestación (de pie); por lo que una patología a este nivel puede dejarnos impedidos de manera considerable al no poder andar, correr o subir y bajar escaleras.

El dolor normalmente viene dado por un traumatismo, un golpe, un resbalón o una torcedura. Pero también pueden encontrarse casos donde el dolor ha aparecido de manera espontánea o poco a poco sin necesidad de un trauma.

Por ello se recomienda acudir a un especialista en estos casos, ya que no todo es un esguince, como la mayoría puede pensarse.

De no tratarse de manera eficaz la patología se puede cronificar, dando lugar a episodios de dolor recurrentes en la zona y limitación de ciertas actividades diarias como correr, saltar y incluso el andar correctamente.

Dolor de tobillo

Posibles causas del dolor de tobillo

1 Esguince de tobillo

El esguince ocurre cuando los ligamentos que mantienen la estabilidad de la articulación del tobillo sufren un sobreestiramiento y se inflaman, produciendo un dolor agudo. Normalmente suele ser debido a una caída o un tropiezo en el que el pie queda sometido a un movimiento muy forzado, aunque es habitual que en el momento del trauma no genere dolor y una vez parados según pase un tiempo la inflamación y el dolor empiece a producirse.

Los ligamentos más afectados suelen ser el peroneo-astragalino anterior, el peroneo-calcáneo y el peroneo-astragalino posterior.

Dependiendo de la gravedad de la lesión, la inflamación y la afectación estructural de los ligamentos, esta lesión se divide en 4 grados, siendo el primero el más leve y el cuarto el más grave, el cual suele indicar una rotura total del ligamento, es necesario la cirugía para corregir éste último.

Se recomienda acudir a un fisioterapeuta para que pueda valorar la gravedad de la lesión y recomendar las pautas de tratamiento más adecuadas según el caso, ya que de no recuperarse bien la lesión puede conllevar afectaciones crónicas.

Dolor de tobillo

2Tenosinovitis del tendón de aquiles

Los tendones son la estructura que conecta el músculo con el hueso. La mayoría de las tenosinovitis, coloquialmente conocidas como tendinitis, son el resultado de un desgaste del tendón o de una continua tensión sobre el tendón originada por el músculo al que pertenece.

En el caso del tendón de Aquiles suele corresponder a una sobrecarga de los músculos del gemelo y del sóleo; además de pequeños traumatismos sobre el propio tendón como en el caso de realizar saltos o cualquier actividad donde el pie reciba impacto.

Esta lesión es más típica en deportistas, sobretodo en corredores o jugadores de baloncesto, pero también se ven afectadas las personas no deportistas cuando realizan una rutina diaria activa y no estiran ni relajan la musculatura correctamente. También nombrar que una disfunción en la pisada puede generar la aparición de esta tenosinovitis.

3 Sobrecarga muscular

La sobrecarga de la musculatura del gemelo, sóleo, tibial y peroneos anteriores y posteriores pueden causar un dolor referido al tobillo y molestias al andar. Algunas veces el dolor puede confundirse con el de una periostitis tibial.

El tratamiento con un fisioterapeuta puede aliviar y curar este tipo de dolencias en poco tiempo.

4 Roturas parciales o completas de tendones

Desgarros de tendones

Los fuertes traumatismos traen normalmente como resultado una fractura. Un especialista deberá analizarlo correctamente y tomar las medidas necesarias. Estas fracturas pueden ser con desplazamiento o sin desplazamiento. Si se trata con desplazamiento, el hueso se quiebra cambiando de posición.

También puede desembocar en otros problemas, por ejemplo, la rotura de una uña puede generar debilidad y desencadenar hongos.

En estos casos la fisioterapia especializada puede resultar de gran ayuda.

Las roturas totales de tendones

Suelen ser debido a un trauma agudo fuerte o al desgaste por el  envejecimiento.

Dependiendo de las circunstancias y la edad del paciente se valora el realizar una intervención para volver a unir el tendón seccionado al hueso en el que estaba insertado. Más tarde se recomienda realizar una rehabilitación adecuada para asegurar la completa recuperación funcional de la articulación y así evitar posibles recaídas.

En la mayoría de los desgarros completos hay un arrancamiento del tendón de su unión con el hueso calcáneo.

5 Fracturas

Las fracturas del hueso astrágalo, el calcáneo y de la tibia y peroné en su parte más distal limitan severamente el movimiento del tobillo, aunque en el caso de la tibia y el peroné sea más raro una fractura a nivel tan distal.

Dependiendo de la gravedad se necesitará cirugía con o sin elementos de fijación (tornillos, placas…).

Después del tiempo prudencial de osificación del hueso se recomienda el inicio de rehabilitación inmediata con un fisioterapeuta especializado para no perder el rango de movimiento ni la estabilidad de la articulación, ya que en caso contrario podría generar descompensaciones crónicas.

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Tratamientos fisioterapéuticos para el dolor de tobillo

1 Terapia manual osteopática estructural

Se denomina osteopatía a un tipo de terapia basada en el masaje y la manipulación del tejido muscular y los huesos. Consiste pues, en buscar el equilibrio corporal perdido, reactivando sus mecanismos de autocuración con técnicas de musculo-energía, movilización, estiramientos funcionales, y muchas otras. El tratamiento depende de una evaluación completa del paciente y el tipo de lesión.

2 Diatermia

Consiste en un calentamiento local de los tejidos de una zona del cuerpo con la influencia directa de un fuerte campo eléctrico o magnético. Estos golpes de calor contribuyen a la relajación de los músculos y alivia la sensación de dolor. El calor incrementa el flujo sanguíneo y es utilizado, a menudo, para el tratamiento de dolores profundos producidos por enfermedades reumáticas y artríticas.

3 Ecografía

Es una técnica beneficiosa a la hora de poder distinguir con seguridad el origen de una lesión para descartar problemas del tejido blando (ligamentos, tendones, músculos).

En concreto con la tenosinovitis del tendón aquíleo reporta grandes beneficios al poder localizar exactamente la zona lesionada o inflamada.

4 Fisioterapia invasiva

Trata directamente el tejido lesionado con técnicas percutáneas que estimulan la regeneración del tejido lesionado. Algunas de ellas son, la punción seca o la electrolisis percutánea intratisular.

5 Posturología

Estudia el sistema tónico postural, su regulación, alteraciones, adaptaciones y formas de tratamiento para recuperar el equilibrio en una zona fundamental para la estabilidad en bipedestación (de pie).

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