Tendinitis o Tendinopatías

¿Qué es la tendinitis?

tendinitis

Un tendón es la estructura fibrosa que une el músculo con el hueso. La tendinitis es la inflamación (con irritación e hinchazón) de un tendón. Se produce por un efecto de tracción constante en el tendón, normalmente originado por la tensión muscular derivada de que algunos músculos trabajan más que otros, sobrecargando la zona; o por una anomalía estructural que conlleve a un compromiso del tendón; y como resultado, aparece la lesión.

Es una enfermedad crónica y reincidente. Provoca dolor y un aumento de sensibilidad alrededor de la articulación y desemboca en la degeneración del tendón.

Esta afección la padecen cada vez más personas por al aumento de la práctica de actividad deportiva. Actualmente, el término está siendo sustituido por tendinopatía.

Los adultos jóvenes, son los más propensos a sufrirla, provocada por esfuerzos y movimientos repetitivos o sobrecarga de una zona del cuerpo. Son frecuentes dentro de la patología laboral y deportiva.
En adultos mayores, las tendinitis surgen por el envejecimiento de los tejidos, dando lugar a la degeneración del tendón.

Tipos de tendinitis

Las vamos a agrupar según la parte del cuerpo donde se producen.

Parte superior del cuerpo

Suelen observarse con más frecuencia.

Tendinitis del hombro

Es más frecuente en adultos a partir de 40 años y en personas jóvenes que practican deportes de mucha exigencia física o ejercicios con pesos controlados. Se considera un tipo de tendinitis degenerativa por un envejecimiento de los tejidos o por una sobrecarga muscular excesiva, que debilita el tendón y predispone a más lesiones. Comúnmente el tendón más afectado por esta patología es el tendón del músculo supraespinoso.

Es muy común en deportistas dedicados al béisbol, tenis, escalada y natación. El dolor se produce al levantar el brazo o al cargar algún peso elevado con el brazo. El diagnóstico más fiable es la exploración física y una ecografía del hombro. El 3% de los casos se debe a la calcificaciones en el tendón.

Tendinitis del codo

Este tipo está causado por traumatismos locales y actividad excesiva con movimientos repetitivos, no está provocada por un envejecimiento de los tejidos. Hay muchos ejemplos conocidos de esta dolencia:

Epicondilitis o «Codo del tenista«

Es una secuela de un traumatismo local o de cualquier actividad repetitiva que utilice los músculos del antebrazo. No está limitada a los tenistas, aunque se la conoce así por ser muy habitual en estos deportistas. Está caracterizada por la presencia de dolor en el lateral del codo e irradiarse al antebrazo. El dolor aumenta con la actividad de los músculos del brazo y con la flexión de la muñeca.

Epitrocleitis o «Codo del golfista«

Es similar al codo del tenista, la única diferencia es que afecta a la parte interior del codo.

«Codo de escaladores«

Esta dolencia es menos conocida, y afecta sobre todo a escaladores. El dolor es muy profundo en la cara anterior del codo o parte interna del brazo.

Tendinitis de la mano y la muñeca

Aparece por sobrecarga de trabajo en las manos: mecanografía, coger objetos, uso continuo del ratón del ordenador, etc. Dependiendo de la causa, puede afectar a un tendón u otro y ser una causa del síndrome de compresión del túnel carpiano.

Un caso conocido, es la tendinitis del extensor dedo pulgar o tendinitis de De Quervain, que causa un dolor en la zona de la muñeca que se irradia al antebrazo y al pulgar. Aumenta a medida que pasan los días y empeora por la noche. En un estadio avanzado de la dolencia, el dolor no permite realizar ningún tipo de trabajo con la mano y se produce una evidente pérdida de fuerza.

Tendinitis en la parte inferior del cuerpo

La más reconocida es la Tendinitis del talón o Tendinitis aquílea. Es una dolencia producida en el tendón de Aquiles, que conecta los gemelos y el sóleo al talón. En personas jóvenes puede darse por sobrecarga, sobre todo en atletas, jugadores de baloncesto, corredores o caminantes. En adultos o ancianos está causada por la artrosis.

Se siente dolor al caminar y al ponerse en puntillas. Hay muchas probabilidades de que se parta o rompa el tendón por la presión que soporta. Por este motivo, es muy importante el reposo relativo, y acudir a un especialista para examinarlo.

Síntomas de las tendinitis o tendinopatías

Las tendinopatías se manifiestan con un dolor localizado y a veces de tipo quemazón en la zona del tendón. El dolor puede irradiarse a otras zonas, como en el caso de la tendinitis de la muñeca, donde el dolor pude extenderse hasta el codo, en la tendinitis de codo, que se extiende hasta la zona cervical y la tendinitis del hombro, que se extiende por el brazo.

El dolor empieza siendo suave y no afecta al movimiento de los músculos. Conforme pasan los días, el dolor se incrementa e irradia a otras zonas, inmovilizando parcialmente el movimiento muscular. Con cualquier simple movimiento, provoca tanto dolor que se pierde fuerza.

El dolor es más agudo por la noche. Para minimizar el riesgo de padecer tendinitis se recomienda no realizar movimientos repetitivos y evitar la sobrecarga en brazos y piernas. Es importante también mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitando las extremidades superiores e inferiores evitando la reiteración de un mismo movimiento. La aparición de molestias es un indicador para reducir el ritmo de entrenamiento y los movimientos que nos causan el dolor.

Los tendones y las articulaciones no tienen la misma facilidad de ejercitación que los músculos. El proceso de adaptación es muy lento. Tener la fuerza suficiente para realizar determinados movimientos no quiere decir que puedan ejercitarse sin riesgo de lesiones. Durante un largo periodo de inactividad, debe tenerse todavía más cuidado con el fin de evitar que aparezcan nuevos episodios de tendinitis.

Diagnóstico de las tendinopatías

Las características que permiten diagnosticar la tendinitis, es que el dolor acaba remitiendo en un tiempo y vuelve a aparecer en cualquier momento, haya habido esfuerzo o no.

El fisioterapeuta comprueba la existencia de dolor o hipersensibilidad cuando se fuerza el músculo al que está unido el tendón que se ve afectado.

En los casos de tendinitis, las radiografías solo se usan para descartar otros problemas o causas, las mejores técnicas de diagnóstico son la ecografía y la resonancia magnética.

Tratamiento fisioterapeutico de las tendinitis o tendinopatías

Para lograr una buena recuperación en casos de tendinitis, y evitar que ésta se produzca de nuevo, el protocolo fisioterapéutico debe diseñarse para trabajar tanto a nivel del dolor como a nivel del fortalecimiento de los músculos y tendones, teniendo en cuenta también otros posibles problemas que se puedan presentar, como por ejemplo la inflamación en la zona.

En consulta, después de la valoración y exploración inicial, diseñamos la combinación de tratamientos más efectivos para conseguir restablecer la funcionalidad del tendón y reducir los dolores o inflamación derivados de esta dolencia:

Fisioterapia invasiva

Gracias a los tratamientos de electroacupuntura o la electrólisis percutánea podemos tratar directa y específicamente el tendón afectado, con ayuda de un ecógrafo para poder visualizar en vivo la patología del tendón y poder asegurarnos que el tratamiento se realiza en el lugar exacto de la lesión.

Diatermia

Si existe inflamación en la zona, podemos aplicar este tratamiento, que logrará reducirla más rápidamente, ayudando con ello a que el dolor disminuya.

Ejercicios

Para fortalecer la musculatura y los tendones.

Terapia manual osteopática

Para reducir los dolores, mejorar la sobrecarga muscular y recuperar la movilidad.

La tendinopatía en sí no es una dolencia grave, aunque si no se actúa a tiempo para subsanarla, puede derivar en la rotura del tendón o el inicio de un encapsulamiento de la articulación del hombro, más conocido como «Hombro congelado«, con un pronóstico de mayor gravedad. En estos casos, puede necesitarse cirugía para reparar la sección del tendón dañada. Es por ello que nuestra recomendación es actuar desde el primer indicio y acudir a un fisioterapeuta colegiado que pautará el tratamiento adecuado.

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