ATM / Dolor orofacial

Principales síntomas de un trastorno en la ATM

La complejidad de los componentes estructurales musculares, ligamentosos, tendinosos y sinoviales hacen que la expresión de los síntomas sea muy variada y difícil de identificar. Es común notar algunos de los síntomas sin saber el origen del mismo como:

  • Dolor difuso, picor o ruidos en la zona del oído o zonas adyacentes.
  • Molestia al comer, tragar, hablar o abrir mucho la boca.
  • Dolores de cabeza o mareos.
  • Parestesias o sensibilidades extrañas en la zona de la boca y la lengua.
  • Dolor o tensión de los músculos de la boca que impiden realizar las acciones más comunes con la boca e incluso rigidez y dolor de la zona cervical.

 

Tratamiento fisioterapéutico de las disfunciones de la ATM

Los tratamientos que podemos aplicar varían en función de cada patología. Destacamos los siguientes que, por nuestra formación y experiencia, han resultado ser muy efectivos en el tratamiento del dolor:

Terapias manuales

Con las manos, realizamos diversas manipulaciones y movilizaciones de la zona donde reside el problema:

  • La movilización y relajación de los músculos masticatorios para aliviar tanto el dolor como la tensión que generan estos tejidos.
  • La manipulación tanto del cóndilo mandibular como del disco intraarticular para que el movimiento entre ambos y por tanto de la mandíbula sea lo más natural posible evitando bloqueos o limitaciones en el movimiento.

Posturología

Trabajamos a nivel del sistema musculoesquelético para corregir las malas posturas que originan el dolor.

  • Reeducación de la musculatura facial, lingual y masticatoria para recuperar y mejorar el movimiento en caso de parálisis facial o problemas con la masticación y deglución.
  • Tratamiento de la zona cervical para recuperar la estructura vertebral correcta y el tono muscular adecuado para evitar el dolor y rigidez en la zona que suele causar la disfunción de la articulación temporomandibular.

Fisioterapia invasiva

Con ésta técnica, podemos tratar los tejidos profundos imposibles de acceder de manera externa o manual, logrando eliminar el exceso de tensión en la musculatura mandibular.

Posteriormente se realiza el seguimiento del caso y mantenimiento mediante la instrucción del paciente de los ejercicios y recomendaciones necesarios para que él mismo pueda conservar la mejoría conseguida.

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La articulación temporomandibular (ATM)

Las prisas y el estrés al que estamos sometidos en nuestra rutina diaria, pueden causar diversas patologías. Entre ellas las que están asociadas a la articulación temporomandibular (ATM), las que provocan el conocido como dolor orofacial, pudiendo provocar un desajuste funcional que imposibilita muchos de los movimientos para los que está preparada, como son la masticación o deglución, el habla, etc. Todas estas patologías asociadas a las ATM, que pueden estar causadas por el estrés, una infección, algún tipo de trastorno estructural o un traumatismo, produciendo diversas molestias como dolor, inflamación y rigidez.

En muchos casos, las disfunciones que presenta la ATM requieren de un tratamiento multidisciplinar, con la colaboración de otros especialistas, como pueden ser odontólogos, psicólogos, logopedas, etc. La fisioterapia en este campo ha logrado desarrollar terapias que resultan de gran efectividad para paliar todos estos síntomas, ayudando a que el paciente disfrute de una mejor calidad de vida. Es importante que el paciente no deje pasar el tiempo cuando siente algún tipo de dolor localizado en esta zona, ya que el mejor pronóstico se logra cuando se actúa desde el primer momento.

¿Qué es la ATM?

La articulación temporomandibular es la que conecta la mandíbula con la porción temporal del cráneo y está formada por un grupo de estructuras anatómicas que permiten que la mandíbula pueda realizar diferentes movimientos, gracias a la ayuda de los grupos musculares que la rodean.

Estructura de la ATM

Hay 2 articulaciones temporomandibulares, situadas a ambos lados de la cabeza. Alrededor de cada articulación, se encuentra una estructura formada por un disco cartilaginoso; los músculos de la mandíbula, cara y cuello; ligamentos, tendones y nervios cercanos, principalmente el nervio del trigémino.

Trastornos de la articulación temporomandibular

Podemos hacer una clasificación del sistema nervioso, y, por ende, sobre los nervios en los que aparecen las neuropatías. Pero no hay una clasificación exacta. Hay muchos tipos y cada una tiene unas particularidades, unos síntomas y unas causas distintas. A continuación, hacemos una clasificación del sistema nervioso central, y seguidamente, una serie de enfermedades con las que se sufre esta dolencia.

Dolor orofacial: articular, miofascial y nervioso.

La articulación temporomandibular está sometida a un uso constante (masticación, deglución, habla,etc.).
Por ello en el dolor orofacial puede incluirse:

Dolor articular

Propio de la articulación y su cápsula articular conjunto con sus ligamentos. Puede darse con más frecuencia en personas con hiperlaxitud ligamentaria o con procesos de artrosis degenerativa.

Nervioso

Con origen en las estructuras que inervan la zona de la cabeza, cara y cuello, principalmente el nervio trigémino y el nervio facial como por ejemplo el síndrome de la boca ardiente.

Miofascial

Derivado de los músculos y tendones encargados del funcionamiento de la mandíbula y la cara. Suele darse con frecuencia en personas con bruxismo tanto nocturno como diurno.

Asimetrías en alguna de las estructuras

Cuando existe alguna asimetría en la articulación, mandíbula, dientes, tendones, ligamentos o musculatura, lo que esto provoca es una mala oclusión de la boca. Ello conlleva que los movimientos habituales no puedan estar realizándose correctamente, lo que puede llevar, aunque no siempre, a originar dolor e inflamación en la zona afectada.

Procesos artríticos

La articulación temporomandibular, como el resto de las articulaciones, también puede padecer artritis. Este tipo de proceso es degenerativo y normalmente episódico, aunque es raro que en ciertos pacientes se presenta en edades tempranas.

Diagnóstico de los trastornos en la articulación temporomandibular

Hay múltiples factores que se tienen que valorar y tener en cuenta a la hora de poder diagnosticar y planear el tratamiento adecuado con el fin de, no sólo aliviar el síntoma, sino también tratar la causa del mismo, para obtener la recuperación completa del paciente.

En consulta, siempre explicamos al paciente que es importante analizar, valorar y controlar estos factores para evitar que el trastorno se agrave o llegue incluso a cronificarse.

Estudio del sueño

Mientras dormimos, el cuerpo comienza su ciclo de regeneración y recuperación. Un mal hábito de sueño, porque no dormimos las horas suficientes o las dormimos mal, o porque el sueño que tenemos es de mala calidad, puede acrecentar los síntomas de dolor y cansancio.

Estudio de la alimentación

Somos lo que comemos“, y cierto tipo de alimentos o hábitos alimenticios pueden empeorar la patología o el bienestar general del cuerpo. Siempre es importante mantener una alimentación sana y equilibrada, pero más aún cuando se tiene alguna patología.

Estudio de hábitos

Las cosas que hacemos durante el trabajo, en la calle o en casa pueden afectar significativamente en el estado de nuestro cuerpo, por lo que es importante revisar todos los comportamientos y manías que tenemos para asegurarnos de que no intervienen negativamente en nuestra recuperación y enseñar aquellos que nos beneficien.

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