Dolor de hombro

La articulación que se conoce como “hombro” son la combinación varias estructuras óseas, tendinosas, musculares y ligamentosas. Dota al brazo de un amplio y variado rango de movimientos, lo que también hace que pueda conllevar problemas de inestabilidad, comprensión y desgaste del tejido blando o las estructuras oseas del hombro, produciendo dolor.

El dolor puede ser temporal o continuado en el tiempo, e identificando su causa puede erradicarse o tomarse las medidas necesarias para que este inactivo la mayor parte del tiempo. Para ello, es fundamental acudir a un fisioterapeuta especializado.

Si no se trata de manera eficaz o temprana las patologías en esta articulación en particular son muy tendentes a la cronificación y a ser cada vez más invalidantes.

Los huesos que participan activamente en la construcción de la estructura del hombro son tres: el húmero, el omoplato y la clavícula. Los responsables de mantener los huesos unidos y proporcionar la movilidad al hombro son la combinación de músculos, tendones y ligamentos.

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Posibles causas del dolor de hombro

Bursitis
Se denominan brusas las bolsas ubicados en las articulaciones de todo el cuerpo. Están rellenas de líquido seroso y actúan como almohadillas entre los huesos y los tejidos blandos. Su función es reducir la fricción entre los músculos que se deslizan en el hueso y, principalmente, dotar de movilidad y lubricación al hombro, en este caso.
La bursitis es la inflamación e hinchazón de la brusa existente entre la cabeza humeral y la zona superior de la escápula, por debajo del acromion. Y la reacción producida es dolor por inflamación y puede manifestarse en actividades diarias como peinarse o vestirse.
Sobrecarga muscular
Cuando hay una sobrecarga muscular puede afectar a los músculos trapecio, supraespinoso, infraespinoso, subescapular, redondo mayor y menor, pectoral mayor y menor, deltoides. Es decir, todos los músculos y tendones que intervienen en la estructura del hombro pueden ser susceptibles fatigarse, contracturarse y producir dolor, por causas de sobrecarga muscular. Dependiendo de la raíz del problema y de la actividad o la causa que la haya producido, el diagnostico será uno u otro y un especialista deberá encontrar causa y la posible solución. Esta dolencia es causada por malas posturas concentradas en un largo periodo de tiempo, trabajo, hábitos diarios, aspectos psicológicos como el estrés o la depresión o esfuerzos grandes y repetitivos.
Fracturas
Se producen en la clavícula, el humero o el omoplato. Se dan casi siempre como resultado de una caída en personas mayores. En los casos que presentan las personas más jóvenes, normalmente son producidas por un traumatismo grande.
Resulta esencial para una buena recuperación de la movilidad y la fuerza del hombro el realizar una buena rehabilitación una vez curado el hueso, puesto que tanto los músculos como los ligamentos quedan afectados, de lo contrario podría derivar en una capsulitis adhesiva o también conocido como hombro congelado.
Lesiones del labrum de la cabeza del humero o SLAP
El lambrum glenoide es un anillo de cartílago que rodea la base de la articulación del hombro, sirviendo de apoyo extra para el hombro y ayudando a su estabilidad. Las lesiones en esta zona son frecuentes en deportistas, también se conoce como “el hombro del lanzador” por ser los jugadores de balonmano, waterpolo e incluso tenis, los que más la sufren. Pueden causar un dolor muy fuerte y dificulta la movilidad del brazo.
Artrosis y Artritis
Estas enfermedades pueden afectar a cualquier articulación del cuerpo. En este caso se ven afectadas todas las articulaciones acromioclavicular y glenohumeral.
El dolor está asociado con la inflamación de la capsula sinovial y el desgaste de la articulación del hombro, el cual empeora con la actividad y se vuelve progresivamente peor. Es un dolor constante con cualquier movimiento, y puede producirse también durante la noche dificultando el descanso. Un diagnóstico y tratamiento temprano ayuda a las personas a manejar sus síntomas.
Protrusiones o hernias en las vértebras cervicales C4 a C7
La columna vertebral cervical consta de 7 vértebras junto con la unión de la columna cervical y dorsal denominada charnela cervico-dorsal.
Aquellas que afectan especialmente a los hombros, son las denominadas vértebras cervicales de la C4 a la C7, y en cada zona presentan distintos síntomas y dolores:

Hernia en vértebras cervicales C4-C5. Causa debilidad en el músculo deltoides situado en la parte superior del brazo y suele causar dolor sin entumecimiento ni hormigueo.
Hernia en vértebras cervicales C6-C7-T1. El dolor está localizado en la parte inferior del cuello, en la unión de la columna cervical con la espalda alta o torácica. Las hernias en este lugar pueden causar debilidad en la unión, junto con entumecimiento, hormigueo y dolor que irradian hacia el brazo y hasta la zona del dedo meñique de la mano.

Síndrome de los escalenos
Es una compresión del paquete vásculo-nervioso del plexo braquial. Nace en el cuello, a partir de la 4º vertebra cervical y se encarga de la inervación y la irrigación de gran parte del miembro superior, brazo e inicio del hombro.
Esta compresión se debe a un espasmo de los músculos escalenos medio y anterior que producen una disminución del espacio por el transcurre el plexo branquial. El resultado es un menor aporte sanguíneo al brazo y un deterioro en la conducción nerviosa.
Las causas normalmente son el exceso de trabajo o posturas mantenidas durante largo tiempo. El descanso incorrecto durante la noche o las modificaciones de la curvatura natural de la columna debido a un esguince cervical.
También es una de las causas derivada del bruxismo nocturno, ya que la tensión originada por la tendencia a apretar los dientes causa la sobrecarga de los músculos anteriores del cuello, incluidos los escalenos.
Los síntomas relevantes son el adormecimiento de la mano o algún dedo, a veces diagnosticado previamente como túnel carpiano o cervicobranquialgia. Entumecimiento del brazo, debilidad muscular y dificultad para el movimiento, dolor y rigidez cervical, e incluso mareos.
Tenosinovitis del supraespinoso, subescapular o del manguito de los rotadores
Los tendones son la conexión entre el hueso y el músculo. La mayoría de las tenosinovitis, coloquialmente conocidas como tendinitis, son el resultado de un desgaste del tendón o de una continua tensión sobre el tendón originada por el músculo al que pertenece. Cuando es aguda, las causas suelen ser por realizar actividades con movimientos del brazo por encima del hombro, como algunos deportes, el dolor es temporal, aunque la lesión se puede repetir varias veces. La tendinitis crónica en su lugar, suele ser la respuesta de enfermedades degenerativas, como la osteoartritis o el uso y desgaste repetitivo que sucede con el paso de la edad.
Desgarros de tendones
El desgarro parcial o total de los tendones pueden ser el resultado de lesiones agudas o cambios degenerativos por el envejecimiento y el uso.
En el caso de las roturas parciales: la causa más común es el desgaste por sobrecarga y uso excesivo de los músculos a los que pertenecen; normalmente debido al trabajo o por práctica de deportes con movimientos repetitivos (ejemplos: natación, tenis…).
Los tendones más afectados en estas situaciones suelen ser el tendón del supraespinoso y el manguito rotador.
En estos casos la fisioterapia especializada puede resultar de gran ayuda.

Las roturas totales: suelen ser debido a un trauma agudo fuerte o a el desgaste por envejecimiento.
Dependiendo de las circunstancias y la edad del paciente se valora el realizar una intervención para volver a unir el tendón seccionado al hueso en el que estaba insertado. Más tarde se recomienda realizar una rehabilitación adecuada para asegurar la completa recuperación funcional de la articulación y así evitar posibles recaídas.

En la mayoría de los desgarros completos hay un arrancamiento del tendón de su unión con el hueso, sin embargo, las lesiones más comunes en este caso son la del manguito rotador y el tendón del bíceps.

Hombro congelado o capsulitis adhesiva
Es una inflamación crónica del tejido conectivo que recubre la articulación del hombro produciendo dolor y rigidez. Afecta a un 2% de la población entre los 40 y los 65 años de edad.
El dolor producido es sordo, fijo y continuo, sobre todo por las noches, y suele producir una disminución de los movimientos del brazo. Por lo que se hace imposible, realizar movimientos cotidianos y mecánicos, como por ejemplo, abrocharse el sujetador.
La fisioterapia es esencial en la recuperación de esta patología.
Luxaciones del húmero o dislocaciones
Se producen cuando la cabeza del hueso húmero del brazo es forzada a salirse de la cavidad del hombro. Puede ser producida por una lesión imprevista o por un defecto congénito.
Subluxación: Pueden ser parciales, cuando salen solamente parcialmente de la cavidad, o completas, cuando sale completamente.
Si los músculos o tendones quedan desgarrados, pueden producirse dislocaciones repetidas veces. Las dislocaciones recurrentes, pueden ser parciales o completas, causando dolor e inestabilidad. Esto puede contribuir a sufrir osteoartrosis en la articulación.
Inestabilidad biomecánica
La inestabilidad de las articulaciones acromioclavicular y escapulo-humeral puede producir un movimiento biomecánico del hombro forzado e incorrecto, lo que repercutirá en la sobrecarga tanto de los músculos y tendones como la propia articulación del hombro, contribuyendo a la aparición de patologías como las bursitis, tendinitis o incluso desgarros tendinosos.
Dolor metamérico y bloqueos vertebrales cervicales (C4-C5-C6-C7) y dorsales
El posible bloqueo y pinzamiento de las últimas vértebras cervicales y primeras dorsales puede provocar una irritación en las metámeras correspondientes a dichas vértebras, lo que irritaría a su vez los nervios sensitivos de la zona del hombro, brazo e incluso la mano, pudiendo además de dolor causar síntomas de parestesias y adormecimiento de la zona.
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Posibles tratamientos del dolor de hombro

Terapia manual osteopática estructural

Se denomina osteopatía a un tipo de terapia basada en el masaje y la manipulación del tejido muscular y los huesos. Consiste pues, en buscar el equilibrio corporal perdido, reactivando sus mecanismos de autocuración con técnicas de musculo-energía, movilización, estiramientos funcionales, y muchas otras. El tratamiento depende de una evaluación completa del paciente y el tipo de lesión.

Diatermia

Consiste en un calentamiento local de los tejidos de una zona del cuerpo con la influencia directa de un fuerte campo eléctrico o magnético. Estos golpes de calor contribuyen a la relajación de los músculos y alivia la sensación de dolor. El calor incrementa el flujo sanguíneo y es utilizado, a menudo, para el tratamiento de dolores profundos producidos por enfermedades reumáticas y artríticas.

Ecografía

Es la técnica idónea para el estudio del dolor de hombro. Está muy estandarizada, por la cantidad de datos que ofrece al especialista y por su economicidad. Es muy útil para diagnosticar la causa y reducir el dolor de hombro notablemente, además de descartar o atribuir enfermedades que sean quienes la ocasionan.

Posturología

La posturología estudia el sistema tónico postural, su regulación, alteraciones, adaptaciones y formas de tratamiento.

Fisioterapia invasiva

Trata directamente el tejido lesionado con técnicas percutáneas que estimulan la regeneración del tejido lesionado. Algunas de ellas son, la punción seca o la electrolisis Percutánea intratisular.

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