Mastitis en la lactancia: qué es y cómo prevenirla con fisioterapia

Mastitis en la lactancia: qué es y cómo prevenirla con fisioterapia

En el artículo de hoy te explicamos qué es la mastitis en la lactancia y cómo podemos prevenirla con fisioterapia.

La mastitis en la lactancia es uno de los problemas más frecuentes que pueden surgir en esta bonita etapa de la mujer. Es por ello que prevenir la mastitis durante la lactancia se convierte en una de las cuestiones que más interés despierta en las mujeres que acaban de dar a luz y quieren dar el pecho a sus bebés. Es una molestia que puede llegar a ser bastante dolorosa. Como consecuencia de ello, muchas madres, sobre todo las primerizas, se enfrentan con miedo a esta etapa.

En primer lugar, es importante aclarar que no todas las mujeres que van a dar el pecho van a sufrir esta dolencia. Se estima que padecerán de mastitis en la lactancia alrededor del 10% de las madres que dan el pecho a sus pequeños. Muchas madres desconocen cuáles son los síntomas o cómo pueden prevenirla, por lo que al final, muchas acaban abandonando la lactancia para evitar complicaciones.

En este sentido, la mejor forma de abordar este tema es la prevención. La fisioterapia ha demostrado ser una excelente opción para prevenir la mastitis durante la lactancia. En este artículo vamos a explicaros cómo podemos evitar la mastitis durante la lactancia. Pero antes, es necesario conocer qué es, cuáles son sus síntomas y qué tipos existen.

¿Sabes cómo prevenir la mastitis de lactancia? 

Con fisioterapia podemos tratar los primeros síntomas y aliviar el dolor y las molestias asociadas

Mastitis durante la lactancia: Definición, síntomas y tipos

La mastitis es una inflamación del tejido mamario que, en ocasiones, acaba provocando una infección. Esta inflamación va acompañada de dolor, hinchazón, calor y enrojecimiento de la mama.

Aunque la mastitis puede afectar a cualquier mujer, incluso a los hombres, es mayor su incidencia en el caso de madres que están amamantando a sus bebés. Es la llamada mastitis asociada a la lactancia.

Mastitis durante la lactancia

Síntomas de la mastitis en la lactancia

Los síntomas de una mastitis asociada al embarazo son variados, aunque los más característicos son:

  • Aumento del tamaño de una o ambas mamas a consecuencia de la inflamación.
  • Mayor tensión y dureza en el pecho.Esto provoca que, en casos más agudos de mastitis, impidan al bebé mamar, ya que el pecho se vuelve muy duro.
  • Dolor en el pecho,que puede ser más o menos tolerable dependiendo del grado de avance en que se encuentre la mastitis.
  • Enrojecimiento en la mamay calor localizado.
  • Mayor sensibilidad e incluso grietas en el pezón, lo cual dificulta enormemente la lactancia por dolor.

En algunos casos más severos, pueden aparecer, además, estos síntomas:

  • Fiebre por encima de 38ºC.
  • Sensación de cansancio y fatiga.
  • Escalofríos.

Tipos de mastitis en la lactancia más frecuentes y causas

Tipos de mastitis en la lactancia

No todas las mastitis son iguales. Existen principalmente dos tipos de mastitis que se pueden presentar durante la lactancia:

Mastitis no infecciosa

En la mastitis no infecciosa, la inflamación del pecho está provocada porque el pecho no se vacía bien y queda retenida la leche en su interior en los conductos galactóforos. La mastitis no infecciosa puede aparecer en una sola mama o en las dos.

En estos casos, se produce una congestión en una o ambas mamas a consecuencia de un exceso de leche. Este exceso se debe a que la cantidad de leche que genera la madre es superior a las tomas que da al bebe o la subida repentina de la leche a un pecho que no está preparado para ello. En consecuencia, el pecho va almacenando estos excesos de leche que, al no vaciarse, terminan provocando dolor, enrojecimiento y endurecimiento de la mama.

En algunos casos es posible que llegue a verse afectado la zona de la musculatura pectoral pudiendo notar molestias en la zona de la axila y hacia el brazo.

Mastitis infecciosa

En la mastitis infecciosa, el origen del estancamiento en los conductos galactóforos (conductos que llevan la leche desde los lóbulos mamarios hasta el pezón) viene provocado por la presencia de algún microorganismo bacteriano. Este tipo de mastitis viene causada por alguna de estas circunstancias:

  • El bebé no se engancha bien al pecho. En estos casos, el bebé no puede tomar bien su toma, por lo que el pecho no se vacía convenientemente y va acumulando leche toma tras toma.
  • Grietas en los pezones. Una de las consecuencias de un mal enganche son la aparición de grietas en los pezones. Estas grietas acaban siendo muy dolorosas y pueden incluso sangrar. Pero lo más preocupante es que son una entrada a las bacterias, que, al franquear la barrera, llegan hasta los conductos galactóforos y los obstruyen, provocando el estancamiento de la leche y la inflamación de la mama.
  • Reducción del número de tomas. Cuando se reduce el número de tomas que se dan al bebé, o el tiempo de las mismas, es muy probable que se acabe padeciendo una mastitis infecciosa. Por eso es importante respetar la frecuencia de las tomas según la demanda del bebé, y el tiempo necesario para que cada toma se pueda dar correctamente al bebé.

Cómo prevenir la mastitis durante la lactancia con fisioterapia. Beneficios y tratamiento

Sin lugar a dudas, la prevención ha demostrado ser la alternativa más eficiente para evitar la mastitis durante la lactancia. En este sentido, iniciarse en la lactancia lo antes posible es el mejor consejo. Para ello, conviene contactar con alguna asesora en lactancia, que ayudará a la madre a iniciarse correctamente en el amamantamiento de su bebé, asegurando que el pequeño se agarra correctamente al pecho y hace las tomas bien, quedando luego el pecho vacío de leche.

No obstante, si la madre empieza a notar algún síntoma incipiente, como dolor al dar de mamar, inflamación del pecho, endurecimiento y/o enrojecimiento, la fisioterapia puede ser la solución para prevenir la mastitis. Es importante actuar ante el primer síntoma.

Prevenir la mastitis durante la lactancia con fisioterapia

Beneficios del tratamiento con fisioterapia para evitar la mastitis de lactancia

Como comentábamos antes, el tratamiento con fisioterapia ha demostrado ser una excelente alternativa para evitar la mastitis durante la lactancia:

  • Reduce la tensión mamaria provocada por la acumulación de leche.
  • Reduce la rigidez y dureza en el pecho.
  • Disminuye el dolor provocado por la inflamación.
  • Ayuda significativamente al vaciado gracias al trabajo propioceptivo y descongestión de los conductos galactóforos.

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Tratamiento de fisioterapia para la prevención de la mastitis de lactancia

Tratamiento en la consulta del fisioterapeuta especialista

La mejor forma de abordar la prevención de la mastitis durante la lactancia es con un tratamiento combinado de distintas técnicas de fisioterapia. La frecuencia en las sesiones y la cantidad de sesiones a realizar vendrán determinadas por el diagnóstico previo.

  • Terapia manual. Con la terapia manual, logramos descongestionar la zona y reducir la inflamación. Además, favorecemos la movilización de la leche para que fluya a través de los conductos galactóforos.
  • Drenaje linfático. Gracias al drenaje linfático, favorecemos la movilización de la linfa, evitando la retención y disminuyendo la congestión en el pecho.
  • Ultrasonidos. Los ultrasonidos, aplicados junto con otras técnicas de fisioterapia combinadas, aporta muchos beneficios, entre ellos la reducción de la inflamación, la disminución en la rigidez y tensión mamaria y una mejoría general de todos los síntomas.

Si se ha presentado una infección, habrá que esperar a que los síntomas remitan y la infección quede controlada para poder aplicar el tratamiento de fisioterapia. Para ello, deberá acudirse al médico, que pautará antibióticos y algún analgésico para mitigar el dolor.

Recomendaciones para seguir en casa

Con el objetivo de mantener una completa rutina que evite la aparición de la mastitis, conviene seguir una serie de pautas en casa:

  • Tomar una ducha de agua caliente o poner calor local con ayuda de bolsas termicas y realizar un masaje suave sobre el pecho antes de cada toma, para reducir la tensión o rigidez de la mama y favorecer, así, que el bebé pueda agarrarse al pecho. Si aparecen signos de infección se debe evitar la aplicación del calor ya que podría agravar el cuadro infeccioso.

  • En los casos en los que la toma no pueda darse por un exceso de leche en las mamas, conviene sacar un poco de leche antes, con ayuda del sacaleches hasta que la areola muestre un tacto blandito para que el pequeño pueda agarrarse.

  • Estar atentos a posibles problemas para la correcta posición de la boca del bebé, como frenillo sublingual corto o problemas en la articulación temporo-mandibular.

  • Aplicar compresas frías sobre el pecho después de cada toma, para bajar la inflamación.

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